. Al otro día Nikki se levantó temprano. Ese día era muy especial para ella.
Estar de novia con Robert, era una de las mejores cosas que le podían pasar, y además tenían ensayo, así que se verían bastante.
Él pasaría en busca de ella, para ir ese día . Nikki quería empezar a estudiar algo relacionado con el cine, pero esperaría a terminar la película. Él ya había estudiado, y también algo acerca del cine, entonces sería mejor que estén juntos.
Pasó el tiempo, y a primera hora de la tarde, llegó él. Nicole se sorprendió mucho.. Aún faltaban unas horas para el ensayo, y ni se había cambiado. Corrió escaleras arriba, se puso algo lindo y lo primero que encontró, y bajo a su encuentro. Cuando ya había salido de los límites de la visión de sus padres que se encontraban en la cocina, Robert la agarró en sus brazos, y se besaron.
- Te extrañe – sonrio ella –
- Yo mas.
- ¿Qué haces a esta hora?
- Vine a buscarte, para dar un paseo. ¿Quieres?
- Claro, como no.
Subieron a su auto, y arrancaron.
- ¿Dónde me llevaras?
- Sorpresa.
- No me gustan las sorpresas – se quejó Nikk –
- Bueno, te tendrán que empezar a gustar ahora – le guiñó el ojo él –
- Mantén la visión en el volante – dijo ella aterrada –
- Tengo todo bajo control.
- Siempre dicen lo mismo – rió Nicole -
Llegaron a un parque algo extraño… Nikki nunca lo había visto. Pero ese lugar, tenía algo que lo hacía extraño, y no lograba notar…
- Co..como puede ser? – tarareó –
- El que? – sonrio el –
- No notas el cambio?
- Que cambio?
- No ves!!, en éste parque, cae nieve, y fuera del parque, hay un sol brillante.
- Es que, es mi parque especial, es mágico… Bueno, mira te contare – se sentó sobre la blanca hierba –
Nikki no entendía mucho, estaba algo desconcertada, pero le imitó, esperando por el relato.
- Bueno… es así. Cuando yo era pequeño, me encantaba este parque… Antes de ser famoso, y tener a toda la gente molestando cuando salgo, venía a jugar todas las tardes… Estaba siempre solo, y era mi mundo, con murallas, apartado del resto. Me sentía cálido, mimado, tranquilo. Pero un día me entro una duda… Una que nunca me había entrado. Siempre amé el frío, la nieve… y hasta cuando era verano, y la temperatura de la ciudad superaba los 40º, aquí siempre hizo frío, y nevaba.
- Hasta, que un día después de tanto pensar, me dí cuenta lo que sucedía… Yo siempre le nombraba a mis compañeritos del colegio este parque, pero ellos no sabían de qué les hablaba… No entendían nada, pero mi padre, y mis primos cuando pasábamos por acá, la veían…Y descubrí, que era Mi parque, y era la única persona que lo podía ver, o los que pasaban conmigo… Era el lugar que me acojía y por eso siempre hay nieve… Porque con ella me siento mas, confortable.
- Y te quería mostrar esto, porque es mi lugar mágico, y quería compartirlo contigo – finalizó Rob -
- La historia es genial, y este parque tambien – lo abrazó a Rob – Junto a ti todo es magia.
- Y lo que me rodea es mágico – sonrió él señalándola –
- Te amo – agregó ella de la misma manera –
- Yo tambien.
Pasaron un tiempo ahí…Era un lugar increíble, solo para ellos, bajo la espesa nieve, recostados en el blanco pasto y abrazados, juntos.
Era el mejor día de sus vidas, cuando sus almas se encontraron, y sintieron por primera vez, lo que era el AMOR.
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